Concepto de sumak kawsay o buen vivir

 ¿Qué es el sumak kawsay o buen vivir? 

Santiago García Álvarez

 El origen del concepto del sumak kawsay es difícil rastrearlo en el tiempo, si bien muchos autores coinciden que toma fuerza a partir de los años noventa del siglo anterior, cuando en el caso ecuatoriano emergió con fuerza la presencia política de los movimientos indígenas, así como iban confluyendo una serie de iniciativas educativas internas y de programas de cooperación internacional que promovían los principios del buen vivir. Algo parecido sucedió con el sumak qamaña o vivir bien en Bolivia, que seguramente apareció por el impulso de los movimientos indígenas y por ciertos grupos de intelectuales de izquierda.

Gudynas (2011a) considera que la idea del buen vivir emergió tanto por la disconformidad frente al desarrollo convencional, como por la búsqueda de alternativas para mejorar la calidad de vida y proteger a la naturaleza (Pacha mama). Pero este nacimiento no implica la existencia de un concepto acabado sino debe ser visto como una construcción diversa y en marcha. Además, esta  construcción es multicultural, con los aportes de las cosmovisiones de varios pueblos indígenas y la confluencia de varios paradigmas como el desarrollo humano, el etnodesarrollo, entre otros. También aportan para la propuesta del sumak kawsay los cuestionamientos que se venían dando a la mercantilización de la naturaleza.

La traducción de la palabra kichwa sumak kawsay no es una cuestión cualquiera pues conlleva su complejidad en la medida que podría perderse su esencia y contenido filosófico. Siguiendo a Huanacuni (2010), es indispensable buscar las traducciones más fidedignas para el suma qamaña en lengua aymara y para el sumak kawsay en kichwa. El suma qamaña utilizado en Bolivia debería ser traducido como vida en plenitud, aunque formalmente se lo traduce como vivir bien.

En cambio, el sumak kawsay utilizado en Ecuador empieza con el sumak que significa plenitud, sublime, excelente,  magnífico, hermoso(a), superior, integral, simbiótico y holístico. Luego, Kawsay significa vida, ser-estando, estar-siendo, con lo cual la traducción literal del SK sería la plenitud de vida, aunque formalmente se lo traduce como buen vivir, tal como lo recoge la Constitución de la República del Ecuador de 2008.

De tal forma que el concepto del sumak kawsay conlleva un carácter estético, cosmológico, holístico y político. Una forma que consideramos válida para simplificar el análisis de este concepto y aportar a su mejor comprensión, es la posibilidad de adentrarnos en los principios que lo animan.

En efecto, es importante entender que el sumak kawsay es un principio de vida o un paradigma de vida que se fundamenta en cuatro principios basados en la cosmovisión indígena andina y en los saberes ancestrales en general: i) la relacionalidad que se refiere a la interconexión entre todos los elementos de un todo; ii) la reciprocidad que tiene que ver con la relación recíproca entre los mundos de arriba, abajo, ahora, entre seres humanos y naturaleza, una especie de coparticipación; iii) la correspondencia que se refiere a que los elementos de la realidad se corresponden de una manera armoniosa, a manera de proporcionalidad, y, iv) la complementariedad que se basa en que los opuestos pueden ser complementarios, ya que nada está por demás.

Huanacuni (2010) afirma que el SK se fundamenta en un paradigma comunitario basado en la vida en armonía y el equilibrio con el entorno. Según él se trata de un paradigma indígena-originario-comunitario. La comunidad debe entenderse como las relaciones entre las partes que forman un todo, sean humanas o no. La identidad cultural surge de la relación con la pacha mama, que a su vez configura una forma de vida, además conlleva la recuperación de la memoria y la historia ancestral como soportes de una nueva visión de futuro.

La aclaración que hace este autor sobre la dimensión comunitaria nos parece relevante, en el sentido de que el paradigma comunitario no termina en las dimensiones culturales sino que también conlleva la vigencia de una economía comunitaria, cuyo funcionamiento se sustenta en principios tales como: armonía, equilibrio, reciprocidad y complementariedad.

El Consejo de Desarrollo de las Nacionalidades y Pueblos del Ecuador (CODENPE) define al SK o buen vivir como un nuevo paradigma de vida frente al modelo desarrollista del Estado ecuatoriano, así:

En esta visión, el SK en su máxima expresión es vivir en comunidad, plenitud, hermandad, complementariedad, relacionalidad entre seres humanos, seres humanos y la naturaleza, seres humanos y espiritualidad. En este sentido, resaltamos que el pensamiento ancestral es eminentemente colectivo: necesariamente recurre a la idea del nosotros porque el mundo no puede ser entendido desde la perspectiva del individualismo […] Finalmente podemos señalar que el Buen Vivir no es simplemente un discurso romántico sino implica asumir retos orientados a definir profundas transformaciones en nuestras sociedades, en oposición a la lógica capitalista de crecimiento económico y acumulación de ganancias (CODENPE, 2001: 23)[1]

La Secretaría Nacional de Desarrollo (SENPLADES), organismo que mantiene un seguimiento programático y de cierta manera también conceptual sobre el sumak kawsay en el Ecuador, lo concibe como un aporte de las culturas ancestrales andinas que va más allá de las nociones de progreso, modernización y crecimiento económico. En tal sentido:

El Buen vivir es una apuesta de cambio que se construye continuamente desde reivindicaciones de los actores sociales de América Latina durante las últimas décadas por reforzar la necesidad de una visión más amplia, la cual supere los estrechos márgenes  cuantitativos del economicismo, que permita la aplicación de un nuevo modelo económico cuyo fin no sea los procesos de acumulación material, mecanicista e interminable de bienes, sino que incorpore a los actores que históricamente han sido excluidos de las lógicas del mercado capitalista, así como aquellas formas de producción y reproducción que se fundamentan en principios diferentes a dicha lógica de mercado. Así mismo, el Buen vivir, se construye desde las posiciones que reivindican la revisión y reinterpretación de la relación entre la naturaleza y los seres humanos, es decir, desde el tránsito del actual antropocentrismo al biopluralismo (Guimaraes citado en Acosta, 2008), en tanto la actividad humana debe realizar un uso de los recursos naturales adaptado a la generación (regeneración) natural de los mismos (SENPLADES, 2009: 24)

Hasta aquí la parte más o menos consensuada sobre el concepto del sumak kawsay, que finalmente se traduciría como buen vivir, vivir en armonía o vivir en equilibrio, todo lo cual lleva implícito la oposición a las formas de vida occidental. Sin embargo, autores como Oviedo (2011), advierten críticamente sobre una posible contaminación de este concepto por parte del paradigma civilizatorio occidental, en el sentido de que esta traducción del sumak kawsay como vivir en armonía o vivir en equilibrio resulta ser incompleta, pues el sumak kawsay es todo a la vez: la convivencia entre diversos, la conciencia plena  y la cultura amplia de la vida y no solo el ser humano.[2]

En definitiva, los postulados ancestrales andinos que alimentan directamente al SK se basan en un conjunto de principios con una fuerte connotación espiritual en oposición al materialismo y con una visión holística, en oposición a los enfoques economicistas. No se trata de una propuesta cerrada y circunscrita exclusivamente por y para los pueblos y nacionalidades indígenas, sino más bien tiene una pretensión de aplicación universal en tanto se lo entienda como un paradigma alternativo y crítico de los postulados y principios del capitalismo y de su sustento moderno-racionalista.

Recuadro 1: Principales rasgos teóricos del SK

DIMENSIONES CARACTERISTICAS
Concepción sobre el desarrollo Reniega del concepto de desarrollo.     Desmaterializa la idea del bienestar, centralidad de la naturaleza, austeridad y aprovechamiento de recursos locales (Gudynas, 2011a, 2009b, 2004; Unceta, 2010). Otra forma de vida, relación armoniosa entre los seres humanos para convivencia colectiva  entre sí y con la naturaleza (Huanacuni, 2010) 
Concepción del subdesarrollo No existe subdesarrollo como situación que luego deviene en desarrollo ni como ausencia de desarrollo.  Se vive bien o se vive mal. Los pueblos sufren de un maldesarrollo (Tortosa, 2011; Acosta, 2010 y 2009c)
Variable clave de otro desarrollo Multifactorial:    Importancia de saberes tradicionales y técnicas locales; diversidad en las formas organizativas de la producción; identidad cultural; la naturaleza goza de derechos (Escobar, 2010). 
Estrategia política para otro desarrollo Participación directa y autogestión. Construcción de diálogos multiculturales (Acosta, 2010 y 2009a, 2009c; Escobar, 2010). Construcción del Estado Plurinacional
Proceso para otro desarrollo Reinvindicación de cosmovisiones indígenas; cambios en prioridades de la Economía; convivencia sin miseria (Acosta, 2010 y 2009c)
Fuente:  Elaboración Propia

sumak kawsay concepto

Bibliografía

ACOSTA, Alberto (2009a): “El Buen Vivir, una oportunidad por construir”, en Ecuador Debate, No. 75, Quito, CAAP, pp. 33-48.

——- (2009b): La maldición de la abundancia, Quito, CEP, Swissaid y Abya-Yala.

——- (2009c): El Buen Vivir. Una vía para el desarrollo, Quito, Abya Yala.

——- (2009d): Plurinacionalidad. Democracia en la diversidad, Quito, Abya-Yala.

ACOSTA, Alberto, y Esperanza Martínez (2009): Derechos de la Naturaleza. El futuro es ahora, Quito, Abya Yala.

CODENPE (2011): Sumak kawsay. Buen Vivir, en Serie Diálogo de Saberes, Módulo No. 4, Quito, CODENPE.

——- (2010): Construyendo el Estado Plurinacional. Libro primero sobre Estado Plurinacional, Quito, CONDENPE.

ESCOBAR, Arturo, (2010): Una minga para el postdesarrollo: Lugar, medio ambiente y movimientos sociales en las transformaciones globales, Perú,  Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Facultad de Ciencias Sociales.

——- (2005): “El ‘postdesarrollo’ como concepto y práctica social”, en Políticas de economía, ambiente y sociedad en tiempos de globalización, en Daniel Matto, coord., Caracas, Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, Universidad Central de Venezuela.

——- (2000): “El lugar de la naturaleza y la naturaleza del lugar: ¿globalización o postdesarrollo?”, en Edgardo Lander, edit., La colonialidad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales. Perspectivas latinoamericanas, Caracas, FACES-UVCIESALC, pp. 155-201.

HOUTART, Francois (2011): El camino a la utopía y el bien común de la humanidad, Panamá, Ruth Casa Editorial.

——- (2010): “El concepto del Sumak Kawsay (Buen Vivir) y su correspondencia con el bien común de la humanidad”, en Ecuador Debate, No. 84, Quito.

GARCIA ALVAREZ, Santiago, (2011a): “Tomando el pulso al sumak kawsay en el Ecuador. Avances y limitaciones económicas”, en La Tendencia, No. 12, Quito, octubre–noviembre, pp. 82-86.

GUDYNAS, Eduardo, (2011a): “Buen Vivir: Germinando alternativas al desarrollo”, Separata Destaques del Foro Social Mundial 2011, en América Latina en Movimiento (ALAI), No. 462, Quito.

——- (2011b): “Desarrollo, derechos de la naturaleza y buen vivir después de Montecristi”, en Debates sobre cooperación y modelos de desarrollo. Perspectivas desde la sociedad civil en el Ecuador, en Gabriela Weber, edit., Quito,  Centro de Investigaciones Ciudad y Observatorio de la Cooperación al Desarrollo, pp. 83-102.

HUANACUNI, Fernando, (2010): Buen Vivir / Vivir Bien. Filosofía, políticas, estrategias  y experiencias regionales andinas, Perú, Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas – CAOI.

SENPLADES (2009): Plan Nacional para el Buen Vivir 2009-2013, Quito, SENPLADES.

 

[1] El CODENPE es una institución pública indígena que representa a 14 nacionalidades y 18 pueblos legalmente reconocidos en la República del Ecuador.

[2] Lo que en realidad le preocupa a Oviedo (2011) es evitar la confusión entre buen vivir y vivir mejor, pues este último nos conduciría nuevamente al paradigma de vida occidental y capitalista. A nuestro entender, este aspecto es trascedente pues se abre el debate sobre el sentido anticapitalista o no del sumak kawsay.

 

Acerca de Santiago García Álvarez

Doctor en Economía Internacional y Desarrollo por la Universidad Complutense de Madrid, máster en Relaciones Internacionales por la Universidad Andina Simón Bolívar sede Ecuador y Economista por la Universidad Central del Ecuador. Varias publicaciones entre libros y artículos especializados en los ámbitos del desarrollo, el comercio exterior y la Economía Política. Conferencista internacional en Holanda, Francia España y Perú. Es profesor titular de la UCE y profesor contratado de la UASB, actualmente desempeña el cargo de Director del Instituto Superior de Investigación y Posgrado de la Facultad de Ciencias Económicas de la UCE.
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